¿AVANCES FEMENINOS?

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Marimandi, una solterona del montón tiene a bien de compartir con todas vosotras los avances femeninos. Aquellas cosas en las que hemos avanzado desde la edad de nuestras abuelas, esa apertura de mente, esa concienciación de género que hemos adoptado conforme avanzaban los años. ¿Pero hemos avanzado lo suficiente?

Nosotras, solteras todas, que hemos sobrevivido al novio que te deja por otra, al que deja para pensar si quiere estar con otra o simplemente te deja para que sea otra la que caliente la cabeza, afrontamos la soltería como auténticas modernas. Sí, modernas, mujeres 11, que son capaces de autoinstruirse en el pasotismo femenino, en la no psicosis si no te llaman cuando tú crees que es lo adecuado o simplemente te aleccionas, te golpeas en las manos o te escondes el móvil en el cajón de las bragas para no mandarle un Hola, ¿Qué tal?. Todo eso son sin duda avances… Pasos adelante en aquello que se llama autocontrol femenino en momentos tan críticos como los primeros días, semanas y algunas, incluso meses.

Tú que sales escaldada que cualquier acercamiento con el sexo opuesto eres una lectora ávida de los consejos de cualquier revista que cae en tus manos. Y de todas ellas, has hecho un resumen, un diagrama de barras y un análisis de bandejas quedándote con lo más importante: A los tíos no hay que agobiarlos, contente mujer, sé buena, divertida, dales espacio, tiempo… mira como tu ex novio semanas antes de dejarte tirada. Ellos viven emocionados con el tiempo y el espacio… es como si la NASA los adiestrara a distancia para el dominio de estos rangos que a lo largo de su vida desgastan a golpe de reivindicación masculina. Porque ese es otro tema… chicas o estáis experimentando con vuestros pobres novios el hecho de despojarlos de ambos, espacio y tiempo, a ver cuánto tardan en dejaros o ellos son unos exagerados cuando dicen que a lo largo de toda la relación era un sin vivir porque todo eran agobios. Y eso lo pagamos las normales, aquí queda dicho.

Y siguiendo con lo mío… nosotras mismas ponemos en marcha esta transformación que ni en “Tu cara me suena”. Porque cuando tus amigas escuchan de tu boca de piñón el cambio de rumbo vital te miran, te observan, y piensan y a esta quién le ha transplantado por llamarlo de alguna manera la personalidad… Ni ellas creen que pueda funcionar, aiii tonta.., torres más altas han caído, y si caes en las redes de la que tiene novio desde los anales de la historia, más allá de los tres años, morirás entre terribles sufrimientos al saber que todo lo que hagas no sirve de nada, sólo ven tetas, culo y extensiones… todos menos el suyo, por supuesto.

Tú moderna, más que moderna, te echas a la calle y decides que no vas a ser la que eras. Serás más risueña, abierta de mente y sin duda un ejemplo a seguir por tus amigas que se esconden entre cortinillas a la espera de que el pichón caiga en las redes de lo que todas sabemos, el sino femenino. Y conoces a un chaval, bien plantado, parece inteligente, con ojos bonitos, trabajador y te hace casooo…. Quieta parada… hazte de rogar, habla bien, sonríe, tócate el pelo, tontea, pestañea sin dejarte ni la vida ni los ojos en ello, y contenida… pero solícita. Todo esto bulle en tu cabeza cual cazuela de coles mientras el chaval va a por otro cubata, te acerca una cerveza, y tú contenida, quieta, que no mancia, (huir de todo lo que pueda parecer una acelga andante) y queriéndote mucho.

Ahí está el problema… el amor propio femenino. Porque la que lo usa normalmente, lo lleva genial, entra en los sitios como si volará a un palmo del suelo, su pelo siempre está sedoso, y es el punto de mira (para bien) de todo el mundo. Tú que de eso no gastas, te vienes arriba y decides ponerte tacones porque no volarás pero quieres ver el mundo más allá del metro y medio que mides… Entras en el bar con tus gafas de secretaria sexy, que nunca he entendido lo de la secretaria sexy… porque en la mayoría de los casos se trata de una señora de avanzada edad, que apenas se entera, lo apunta todo en un papel porque el ordenador es una máquina enviada por Satanás y tiene la misma sensualidad que la mujer de Papa Noel.

No importa, tú con tus gafas, que claro en invierno se empañan permitiendo hacer la entrada más divertida y en muchos casos es ahí donde vuelas… del primer escalón al suelo… eso es una entrada triunfal de la que no te recuperas en semanas. Si superas todos estos escollos, quizás tengas la suerte de caerle en gracia al más feo del bar… suertuda es tu segundo nombre. Y ya Dios se apiada de ti si por casualidad éste tiene algún amigo normal.

Puestos ya en canción, el normal, habla contigo por cortesía… pero no está todo perdido te habla… hay alguno que mantiene conversaciones íntimas con el hielo del cubata… o peor, le da por bailar, eso también es irrecuperable. Y si superas este trance, te hablan, te siguen el rollo, hay feeling y encima no necesitas gafas de lejos para mirártelo… chica coge la chaqueta que has ligao…

Llega otro punto vital en toda vida de una soltera… ¿el y ahora que hago? Cita casta con beso en mejilla, cita animal con visita al asiento trasero de su coche, o cita que sea lo que Dios quiera (esta es la más peligrosa) porque no es Dios quien decide sino las copas que el lleva de más y tus complejos de menos… Si sobrevives a cualquiera de ellas… llega la parte más cruenta en toda relación de mujer consigo misma. La espera… el momento de la siguiente llamada, la manera de volver a contactar o simplemente la fórmula para que te tenga presente más allá de formar parte de su resaca del sábado.

Has llegado a este punto inquebrantable, no te ha dado ni el viento en la cara, no te sopla ni el cierzo. Felicidades. Ahora es cuando seguramente la cagues… etapa peligrosa en la que cualquier paso en falso lleva al garete una segunda entrega del que es el mejor proyecto personal, no ser yo…Y aquí puedes caer con un whassap a destiempo si tienes su número, puedes pecar de demasiado simpática, de patética si comentas algo que para él es información en exceso, o de seca, si llevas a cabo tu cometido con demasiada efusividad.

Ya no digo nada si por inercia maligna coges y lo llamas. Pero como osas mujer de cometer semejante sacrilegio a su vida intima con colegas, jugando a la Play, una tarde de domingo y a menos de 12 horas desde el último lengüetazo. Lo tuyo es, por decirlo de alguna manera, una actuación propia de aquella que sabe que la semana que viene saldrá escondiendo el morro en el abrigo para que no te reconozca.

Las cosas se complican cuando no tienes ni forma ni manera de contactar con el susodicho. Y ahí entra en juego una maravillosa herramienta que sin duda creó una amante de las segundas citas, Facebook. Y entonces es cuando comienzas la búsqueda de elementos aleatorios como el amigo que saludó estando contigo, que no tiene Face, pero que juega a fútbol con uno que conoces de vista que a su vez ha intercambiado saliva con tu mejor amiga. Y tachán… llegas al ansiado contacto de un chico, que no recordabas así. En el mejor de los casos aparecerá solo, en otros seguirá teniendo las fotos de su ex y ya si sale con una tía en la portada con dos perros patada… aborta misión.

En los dos primeros casos… puedes continuar con tus deberes impuestos y ahora queda escribir el mensaje. Y piensas, rumias y acabas cayendo cual tonta perdida. Hola, ¿Qué tal? Soy (por llamarnos de alguna manera) María, como estas de tu resaca, llegaste bien a casa, espero que estés bien… a ver cuando repetimos… Ahí hay mucha pregunta y más para un hombre resacoso… loca. Y dices de repetir, así a bocajarro, sin mediar otro tipo de fórmula de acercamiento…

Chicas mi consejo es que seáis como sois, si eres patética lo eres desde el inicio, si eres un borde casi mejor desde la cena y si eres mancia… querida tienes suerte… porque no hay otra casta femenina como ellas. Son como el “fairi” que no importa para qué, sirve para todo, y sin duda son las que se llevan el gato al agua. Sea como sea, salen victoriosas, son las que están en el eslabón más fuerte de la cadena trófica.